domingo, 2 de enero de 2011

Organización física, diseño físico, esquema interno

El diseño físico es un concepto que puede llevar a confusión ya que, a veces, las fronteras entre los distintos esquemas que se definen para una base de datos y un sistema de gestión(SGBD) no están tan claras. Un SGBD, según el estándar, tiene una arquitectura a 3 o 4 niveles y de ahí parte de la posible confusión. En un principio se distinguía entre conceptual (en realidad, lógico), interno (físico) y externo. Más tarde se pensó que era necesario un esquema adicional de forma que la primera descripción de datos fuera realmente independiente del tipo de base de datos y del sistema en la que se iba a implementar y gestionar. Al final, como es lógico, en un SGBD real todo se mezcla hasta cierto punto, y del esquema interno, en concreto, no tenemos más que un control parcial, suele ser gestionado directamente por el SGBD.

No obstante, al final, los SGBD proporcionan ciertas herramientas para ir más allá de lo que el esquema lógico —las tablas, para entendernos— nos permite: ¿una consulta, con cierto criterio de ordenación, se ejecutará muchas veces y con un volumen importante de datos? Entonces, igual merece la pena definir un índice para ese criterio de ordenación. Algunos SGBD pueden permitir tomar decisiones sobre la forma en que se almacenarán los ficheros en el disco duro o, como poco, decidir sobre alternativas de organización de los mismos.

En definitiva, estamos hablando del almacenamiento físico de los datos, y esto son ficheros diseñados específicamente para mejorar el rendimiento en la recuperación de los datos hasta su presentación en pantalla o suministro a la aplicación correspondiente. Se suele incidir en los siguientes aspectos: espacio y optimización de uso del almacenamiento secundario, indexación, y análisis de transacciones, ninguno de ellos independiente de los otros.
Edición de lo publicado originalmente en bd1blog, el 16 de febrero de 2010.